Esta boca es mía
Ahora contemplamos con preocupación este colorido carrusel de estatinas, antihipertensivos o antiagregantes al que se viene limitando cada vez más nuestra actividad preventiva. Con la excusa de la aparente dificultad casi disciplinaria de promover y mantener un estilo de vida auténticamente saludable, nos estamos limitando al falso bienestar y la comodidad de las pastillas. Muchas pastillas, demasiadas.